Habanera

Deseo de la mujer,
abanico de habanera,
escuece el roce de la anguila,
¿qué sueña la sibila
cuando el cuerpo amanece
con las agrias salivas? Mece
mano mía a la dulce niña
y despierta a la salvaje
que maúlle en mi torpe silla.

Que haga de mí un fiel paje,
un monstruoso suspiro allane.
El alma del diablo, que
vendida ante la oscura tez
del ángel triste, la hiel,
sangre de mujer, respire.

No hay comentarios:

PROFECÍA

"La escritura metódica me distrae de la presente condición de los hombres. La certidumbre de que todo está escrito nos anula y nos afantasma. Yo conozco distritos en que los jóvenes se prosternan ante los libros y besan con barbarie las páginas, pero no saben descifrar una sola letra (...)

Quizá me engañen la vejez y el temor, pero sospecho que la especie humana -la única- está por extinguirse y que la Biblioteca perdurará: iluminada, solitaria, infinita, perfectamente inmóvil, armada de volúmenes preciosos, inútil, incorruptible, secreta (...)

Yo me atrevo a insinuar esta solución del antiguo problema: La Biblioteca es ilimitada y periódica. Si un eterno viajero la atravesara en cualquier dirección, comprobaría al cabo de los siglos que los mismos volúmenes se repiten en el mismo desorden (que, repetido, sería un orden: el Orden). Mi soledad se alegra con esa elegante esperanza."


Jorge Luis Borges (Ficciones: La Biblioteca de Babel)