Con o sin factura

-¿Qué haces, Trece?
-Pensar
-¿En qué?
-En los políticos y en nosotros
-Y, ¿luego?
-En nuestros actos
-¿A cuáles te refieres?
-A los de los últimos diez años
-Son muchos
-Verás, tú montaste un negocio
-Sí, el Ciber-tienda informática
-Pediste ayuda a la Xunta, a Madrid y a Bruselas
-Sí
-Me hiciste socia, principalmente porque soy mujer
-Bueno, también porque somos amigos
-Principalmente porque soy mujer...
-Vale
-Los beneficios fueron justitos, el culo nos lo salvaron las subvenciones
-Bueno, no tanto
-Contratamos a Pedro y a Judas
-Sí
-A Judas le contratamos por mediajornada y, nos beneficiamos de la edad del primero y del certificado de minusvalía de Pedro
-Sí, pero luego les pagábamos más
-Hombre no, les teníamos al menos diez horas al día currando-rabioso por la interrupción
-No te enfades conmigo...
-¡Escucha, narices! -silencio- Cobramos parte con y gran parte sin... factura
-Ganábamos
-Cerramos. Solicitamos (los cuatro) el paro, además del subsidio, yo; y el prodi, tú. Con pseudobaja de Judas, incluida.
-Joder, estás...
-¿Qué edad tienes?
-Treinta y tres
-¿Cuánto tienes cotizado?
-Cinco años, más o menos
-¿Qué coche tienes?
-Es viejo
-¿Más de diez años?
-No, jesús
-Ya, ¿y pediste ayudas para comprarlo?
-Sí, como todos
-Ya, ¿hipoteca?
-No, ya me gustaría
-¿Te gustaría?
-¡A quien no!
-Y, ¿puedes pagarla?
-Pero eso significaría que puedo...
-¿De verdad, en este país?
-Bueno, ¿y?
-En los últimos diez años, así por encima: Despilfarramos subvenciones, cometimos fraude a la Seguridad Social y a Hacienda, agotamos prestaciones de desempleo...
-Jesús, ahora va a ser culpa nuestra...
-No sé... pero que tire la primera piedra quien esté libre de ser puta.
-E Idiota.

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PROFECÍA

"La escritura metódica me distrae de la presente condición de los hombres. La certidumbre de que todo está escrito nos anula y nos afantasma. Yo conozco distritos en que los jóvenes se prosternan ante los libros y besan con barbarie las páginas, pero no saben descifrar una sola letra (...)

Quizá me engañen la vejez y el temor, pero sospecho que la especie humana -la única- está por extinguirse y que la Biblioteca perdurará: iluminada, solitaria, infinita, perfectamente inmóvil, armada de volúmenes preciosos, inútil, incorruptible, secreta (...)

Yo me atrevo a insinuar esta solución del antiguo problema: La Biblioteca es ilimitada y periódica. Si un eterno viajero la atravesara en cualquier dirección, comprobaría al cabo de los siglos que los mismos volúmenes se repiten en el mismo desorden (que, repetido, sería un orden: el Orden). Mi soledad se alegra con esa elegante esperanza."


Jorge Luis Borges (Ficciones: La Biblioteca de Babel)