Estúpidos



-Existen seres humanos
-¿Sí?
-Que no sólo se empeñan en llamarnos estúpidos o al menos, creer que los otros (no los de Amenábar) lo somos
-(?)
-Sino que quieren hacernos estúpidos
-¿Trece?
-Salvo tú, claro
-Trece...
-Sabes que en tu caso viene de oficio
-Idiota me llamo, ya lo he dicho
-Pues eso
-Y, ¿por qué lo dices?

Parece enfadada. Muy enfadada.

-Pues porque en la balanza de los que luchan (en ocasiones a muerte), no es que la vida sea menos importante que lo que defienden
-(?)
-Es que tu vida es menos importante que sus creencias
Sigue pensativa.

-Y en la balanza de los que se manifiestan con discursos en los que se humilla a la Educación que apuesta por integrar los valores (más allá de teologías viscerales), las herencias culturales (incluídas las más humildes) y el esfuerzo del formador (obligado a actualizarse)...
-No entiendo, ¿a dónde quieres llegar?
-¿Cuánto utilizamos de nuestro cerebro? ¿Cuántas neuronas, nuestros hijos?
-Ya
-Vale, si nos ponemos en la tesitura de que no apostamos por ampliar el aprovechamiento del cerebro, sino el de esa neurona

Escucha con atención.

-¿Cuáles dicen, son las asignaturas más importantes?
-Las matemáticas, el inglés, supongo
-¿En qué trabajas?
-¿Ahora?
-Sí
-Vendo coches
-Y, ¿cuál es la raíz cuadrada de treinta y ocho?
En la balanza de estos sabios, no es que esté por encima una buena Educación, lo que está por encima, es que pueden escoger el colegio privado de sus hijos y la Educación Pública que tú puedes recibir.

Continúa explorando.

-En la balanza de los que sintiéndose acomplejados cuando pierden (y cuando no), insultan (sin piedad) al contrincante político, al amoroso, de equipo, al compañero de trabajo,...
-Ah
-Porque derrotados, no quieren entender que tú has ganado, y mucho menos que lo respeten los demás.
-Ya

-En la balanza de estos hombres y mujeres,

quienes quiera que sean, su meta no es llegar,

es que tú no llegues.

*Más allá de ideologías, imagen construida por uno de tantos...

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PROFECÍA

"La escritura metódica me distrae de la presente condición de los hombres. La certidumbre de que todo está escrito nos anula y nos afantasma. Yo conozco distritos en que los jóvenes se prosternan ante los libros y besan con barbarie las páginas, pero no saben descifrar una sola letra (...)

Quizá me engañen la vejez y el temor, pero sospecho que la especie humana -la única- está por extinguirse y que la Biblioteca perdurará: iluminada, solitaria, infinita, perfectamente inmóvil, armada de volúmenes preciosos, inútil, incorruptible, secreta (...)

Yo me atrevo a insinuar esta solución del antiguo problema: La Biblioteca es ilimitada y periódica. Si un eterno viajero la atravesara en cualquier dirección, comprobaría al cabo de los siglos que los mismos volúmenes se repiten en el mismo desorden (que, repetido, sería un orden: el Orden). Mi soledad se alegra con esa elegante esperanza."


Jorge Luis Borges (Ficciones: La Biblioteca de Babel)