Conversaciones laicas


-¡Qué descanso!
-¿Y luego?
-De todos los tribunales, deseo ser juzgado por el de la Rota
-Idiota, ya estamos con estupideces
-Que no, que no, que me voy al cielo directo
-¿Y eso?
-De los siete pecados capitales, los Dicasterios presumen de:
  1. Avaricia: En el ejercicio activo de una nueva amortización eclesial en España
  2. Soberbia: En su ejercicio dialéctico de desacreditar al prójimo
  3. Ira: En el ejercicio maquiavélico de destruirlo
  4. Lujuria: En el ejercicio, ya no tan privado, de practicar ese-sexo-tan-suyo
  5. Gula: En el ejercicio de su vida cotidiana
-¿Y los otros dos?
-Trece, no les conozco tanto



PROFECÍA

"La escritura metódica me distrae de la presente condición de los hombres. La certidumbre de que todo está escrito nos anula y nos afantasma. Yo conozco distritos en que los jóvenes se prosternan ante los libros y besan con barbarie las páginas, pero no saben descifrar una sola letra (...)

Quizá me engañen la vejez y el temor, pero sospecho que la especie humana -la única- está por extinguirse y que la Biblioteca perdurará: iluminada, solitaria, infinita, perfectamente inmóvil, armada de volúmenes preciosos, inútil, incorruptible, secreta (...)

Yo me atrevo a insinuar esta solución del antiguo problema: La Biblioteca es ilimitada y periódica. Si un eterno viajero la atravesara en cualquier dirección, comprobaría al cabo de los siglos que los mismos volúmenes se repiten en el mismo desorden (que, repetido, sería un orden: el Orden). Mi soledad se alegra con esa elegante esperanza."


Jorge Luis Borges (Ficciones: La Biblioteca de Babel)