La manzana de la mandrágora

Si necesitabas de mí por qué no gritaste más fuerte, amigo mío. Me quedaré dormido. Si me quedo así, sin moverme, si no salgo durante el tiempo suficiente...

No soy perezoso, no estoy deprimido. Tampoco estoy enfadado. Mis manos, mis uñas. Ya sé, pero no puede ser culpa mía. Desde este rincón es algo complejo llegar a algún sitio. Envuelto en tierra. Ahora ya no es tiempo de quejarse. Dentro hace frío.

-¿No me entiendes? -Ni yo.
-Yo no quiero nada -No es justo.
Sólo quiero llegar a casa. A mi cama. Quiero dormir.

-Yo tampoco- Rén
Y por qué son tan ridículas las palabras cuando las pienso. Precisamente por eso. Y a veces no las encuentro. No quiero pensar, no voy a seguir quejándome.

El mercado huele a sudor, a pescado también. Me duele la cabeza. Si pego mis labios fuerte, y los muerdo con los dientes, hasta sentir algo... Vaya estupidez...

No corre el aire, estoy cansado. Es demasiado temprano para esperar, me voy andando.

Abres la boca. Para respirame hace falta más que consumir mi aliento. Junto al nervio que se dibuja en tu cuello, hay una señal. Yo estoy aquí y tú... no estás conmigo, a mi lado. ¿Te vendrías a acariciar mi sueño?

-Amor mío -Rén

Qué estás diciendo. Juraría que no huele a nada. Qué raro. Qué frío.

En las aceras me cruzo con las huellas de la mariposa. Huelo a patatas en aceite hirviendo. Tengo hambre. Las calles se tropiezan conmigo.
-¿Qué haces en la cama? -Shú

Nada. Se oyen voces. Mi dormitorio huele a sueño. Me estorba el cuerpo. No me gusta. El lenguaje tiene mucho de pervertido. Más aún cuando se delinea en un papel y se envuelve en hilos. Aún estoy aquí. No voy a morirme. Entre las sábanas.
-¿Qué? -Shú

No lo sé, quiero dormir.

-Por favor, levántate -Shú

Estoy de acuerdo, pero no puedo. Cómo una mariposa nocturna. Crisálida que aparece cuando tú desapareces. Sé que no me creerías, el caso es que tengo ganas de contarte algo, pero no sé el qué. Qué haces cuando no sabes qué hacer. Desde cuándo tengo sueño. Estoy cansado. Desde siempre.

-Déjame en paz -Rén

-Por favor -Shú

1 comentario:

Histeriahistrionica dijo...

Sigo soñando y soy insomne. Añoche sufrí por los excesos de mis defectos... ya te soñaré la pesadilla.
También estoy paralizada por el frío, el cansancio cierra mis ojos en el horizonte.
¡Qué pena que no estuvieses ayer para verlo!... ahora te lo tengo que soñar.
Y...¡qué bueno lo que escribes, astro sol!
(Ya sabes, tenemos que hablar... te lo tengo que soñar... tocada y hundida.)

PROFECÍA

"La escritura metódica me distrae de la presente condición de los hombres. La certidumbre de que todo está escrito nos anula y nos afantasma. Yo conozco distritos en que los jóvenes se prosternan ante los libros y besan con barbarie las páginas, pero no saben descifrar una sola letra (...)

Quizá me engañen la vejez y el temor, pero sospecho que la especie humana -la única- está por extinguirse y que la Biblioteca perdurará: iluminada, solitaria, infinita, perfectamente inmóvil, armada de volúmenes preciosos, inútil, incorruptible, secreta (...)

Yo me atrevo a insinuar esta solución del antiguo problema: La Biblioteca es ilimitada y periódica. Si un eterno viajero la atravesara en cualquier dirección, comprobaría al cabo de los siglos que los mismos volúmenes se repiten en el mismo desorden (que, repetido, sería un orden: el Orden). Mi soledad se alegra con esa elegante esperanza."


Jorge Luis Borges (Ficciones: La Biblioteca de Babel)